Recetas

Hummus

La mejor receta de Hummus de Garbanzos ¡Cremosa, sana y deliciosa!
Ideal para desayunos y almuerzos.

Receta
Hummus de Garbanzos

Risotto de Hongos

La mejor receta de Risotto de Hongos ¡Cremoso y delicioso!
Ideal para almuerzos y cenas.

Receta
Risotto de Hongos

Pollo al Curry

La mejor receta de Pollo al Curry ¡Deliciosa y abundante!
Ideal para la cena.

Receta
Pollo al Curry

Ingredientes:

Preparación de Hummus

Lavamos bien los garbanzos para retirar el líquido en el que vienen sumergidos en la conserva. Escurrimos e introducimos en el vaso de un robot de cocina. Añadimos el diente de ajo pelado (si retiramos el germen queda más suave), el sésamo, el comino, la sal, el zumo de limón y el agua.
Trituramos hasta obtener una masa semi homogénea antes de incorporar el aceite de oliva virgen extra. Continuamos triturando unos minutos o hasta obtener una mezcla cremosa. Podemos aportar más cremosidad al hummus de garbanzos si añadimos un poco de yogur natural. Muchos restaurantes libaneses lo utilizan y queda estupendo, pero esto es completamente opcional.
La consistencia del hummus es algo muy personal, por eso recomendamos ajustar el punto de espesor añadiendo un poco más de agua y/o aceite hasta obtener el deseado. En el momento de servir rociamos con un chorrito de aceite de oliva virgen extra, semillas variadas y pimentón dulce. Otros toppings que podemos añadir son aceitunas o perejil picado. Al gusto.

Cerrar

Ingredientes:

Preparación de Risotto

Pela la cebolla y pícala finita con el cuchillo. En una olla (mejor si es baja) echa un poco de aceite y sal y ponla a fuego medio. Cuando esté caliente el aceite incorpora la cebolla y ve removiéndola de vez en cuando. Cocínala alrededor de 5 minutos, hasta que esté tierna y ligeramente transparente, mientras preparas los champiñones.
Córtales la parte de raíces y tierra a los champiñones, límpialos de posibles restos de tierra y pícalos en trocitos aunque procura que no sean muy pequeños ya que es un ingrediente que cocinado pierde mucho volumen. De todas formas hazlo a tu gusto, a mi me gusta encontrarme trozos de champiñones en el risotto pero hay quien prefiere cocinarlo muy picadito.
Incorpora los champiñones y un poco de pimienta negra molida a la olla y cocina juntos 5 minutos más. Ve calentando el caldo o agua que vayas a utilizar ya que hay que ir echándoselo al risotto caliente. Puedes hacerlo en un cazo en el fuego o bien en un recipiente en el microondas, debe estar prácticamente hirviendo o casi. Si utilizas agua deberás echarle un poco de sal y si utilizas caldo, échale sal o no en función de si ya lleva.
Al cabo de esos 5 minutos sube el fuego para que esté a temperatura alta y vierte el vino blanco. Mantén así el fuego para que se evapore el alcohol, tardará unos 2-3 minutos. Ahora vuelve a bajar el fuego para que esté a temperatura media e incorpora el arroz y remuévelo bien junto con el resto de ingredientes durante un par de minutos. Ve añadiendo caldo caliente en tandas, una buena medida sería un vaso aunque esto es aproximado (unos 200 o 300 ml cada vez), y cuando el arroz lo haya absorbido casi por completo añade otra medida. La idea es continuar el proceso durante entre 15 y 20 minutos (a veces en el propio paquete del arroz nos indica los minutos que necesita).

Ve removiendo de vez en cuando el arroz y siempre que le eches caldo o agua debe estar bien caliente. Respecto a la cantidad de líquido, lo estimado es 1,5 litros aunque puede haber variaciones y si tu risotto está antes de gastarlo por completo, no necesita más. Cuando lleve unos 15 minutos te recomiendo ir probando el arroz para comprobar el punto. Debe estar jugoso y con el centro hecho, que no se note duro, pero que en ningún caso llegue a estar pasado. Cuando ya esté listo incorpora el queso parmesano rallado, apaga el fuego y aparta la olla, mezcla el queso con el risotto, pruébalo por si hay que rectificarlo de sal y tapa la olla para que repose 5 minutos.

Cerrar

Ingredientes:

Preparación de Pollo al Curry

Lo primero es tener preparados todos los ingredientes. Cortar el pollo en piezas de un bocado. Picar la cebolleta y muy fino el diente de ajo, el jengibre y la guindilla sin las semillas, si la usamos. Si usamos cebolla troceada congelada ahorraremos aún más tiempo.
Calentar un poco de aceite en una sartén o cazuela y freír la cebolleta 2 minutos. Agregar el ajo, el jengibre y la guindilla, dar unas vueltas e incorporar el tomate. Pasado 1 minuto, agregar todas las especias y remover bien.
Incorporar el pollo, salpimentar y mezclar. Cocinar a fuego fuerte unos pocos minutos, hasta que esté dorado por todas partes. Cubrir con la leche de coco o nata y dejar reducir ligeramente. Servir con perejil o cilantro fresco picado.

Cerrar